La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) acogió la jornada de presentación de la nueva Cátedra "Suelos y Sistemas Agroalimentarios", impulsada por Fertinagro Biotech, en un acto que reunió a representantes del ámbito académico, científico, empresarial y de la administración pública. El encuentro marcó el inicio de una alianza estratégica concebida para reforzar la investigación, la formación y la transferencia de conocimiento en torno a la sostenibilidad del sector agroalimentario.
La inauguración llegaba en un contexto especialmente significativo para Fertinagro Biotech ya que la empresa acaba de recibir el Premio Nacional de Innovación 2025 en la modalidad Gran Empresa Innovadora, el mayor reconocimiento que concede España en materia de I+D+i. El galardón, otorgado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, distingue a la compañía como motor de transformación de la industria agroalimentaria y como referente internacional en innovación. Este hito, tal y como se puso de manifiesto durante la jornada, refuerza el valor y la pertinencia de la Cátedra, concebida como un espacio de encuentro entre la ciencia, la empresa y la sociedad.
Esta Cátedra nace con una triple misión que define su carácter estratégico, divulgar el valor de la bioeconomía y del sector agroalimentario, resaltando su papel clave en la sostenibilidad y el desarrollo socioeconómico; abrir el diálogo con la sociedad y otros actores con el fin de crear espacios de colaboración y transferencia e impulsar la I+D transversal, integrando disciplinas y enfoques distintos para dar lugar a soluciones innovadoras, competitivas y sostenibles.
Durante el acto, se subrayó que esta iniciativa se convierte en un referente dentro de la estrategia de Fertinagro Biotech, para quien las cátedras universitarias son instrumentos esenciales para transformar conocimiento científico en aplicaciones prácticas con impacto directo en agricultores, consumidores y en el conjunto de la sociedad.
La jornada de presentación estuvo estructurada en tres bloques temáticos que reflejaron los ejes principales de la Cátedra, el primero, relativo a la salud del suelo y la sostenibilidad, expertos en ciencias agrarias y medioambientales abordaron la importancia de preservar los suelos vivos como base de la seguridad alimentaria y de la resiliencia de los sistemas agrícolas. José Manuel Palacios, director de la Escuela Agronómica de la UPM, subrayó la importancia de contar con esta Cátedra que aborda la salud de los suelos como un pilar fundamental para la formación de futuros profesionales.
El segundo bloque, que abordó la innovación y las tecnologías emergentes, se presentaron avances en fertilización eficiente, fijación biológica de nitrógeno y valorización de residuos, ejemplos concretos de la bioeconomía circular aplicada al campo. El secretario General de Políticas Agrarias del Ministerio de Agricultura, Joaquín Rodríguez destacó el plan de medición de captura de CO₂ que impulsa el Ministerio, como una herramienta esencial para vincular las políticas públicas con la acción científica y empresarial.
Por su parte, Joao Valente, investigador del Centro de Automática y Robótica del CSIC, subrayó que las tecnologías basadas en inteligencia artificial aplicadas a la agricultura están siendo diseñadas pensando en los propios agricultores, quienes deben poder utilizarlas de manera sencilla y eficaz en su trabajo diario, y destacó la importancia de esta cátedra como herramienta para la comunicación eficaz de estos avances y nuevas tecnologías.
Un coloquio sobre los retos y oportunidades a los que puede dar respuesta esta cátedra cerraba el programa. En él se identificaron los principales desafíos del sector agroalimentario en materia de regulación, sostenibilidad y digitalización, así como las oportunidades de colaboración público-privada. Así, Isabel Bardají doctora del CEIGRAM, aportó la perspectiva normativa y explicó cómo la nueva legislación europea enfoca la protección de los suelos y apostó por el establecimiento de marcos comunes para su conservación.
Uno de los mensajes más escuchados durante la jornada fue que la Cátedra no se limita a ser un espacio académico, sino que se proyecta como un ecosistema de innovación real. La meta es que investigadores, estudiantes y profesionales trabajen de forma conjunta para generar conocimiento útil y trasladarlo al terreno, contribuyendo a la modernización del campo español y a su sostenibilidad a largo plazo.
La clausura de la jornada estuvo marcada por un mensaje claro, los suelos vivos son la base de alimentos seguros, de economías rurales resilientes y de un futuro sostenible para todos. En esta línea, Luis Rey, director de la Cátedra, anunció que una de las primeras líneas de acción será el impulso de microproyectos, concebidos como espacios de experimentación y aprendizaje que permitirán a estudiantes e investigadores desarrollar soluciones concretas a problemas reales del sector.
Además, la presentación contó con la asistencia de los directores de todas las Cátedras impulsadas por Fertinagro en distintas universidades: Universidad Politécnica de Valencia, Universidad Politécnica de Madrid, Cátedra Internacional en Córdoba, Universidad de Huelva y la Cátedra Térvalis de la Universidad de Zaragoza.